Jorge “Maromero” Páez fue una de las grandes figuras del boxeo mexicano e intencional, que se caracterizó por brindar siempre un espectáculo tanto arriba como abajo del ring, donde uno de sus sellos fueron sus particulares bailes, fintas y su imagen, con peinados y colores que resaltan a kilómetros.
Parte de esa excentricidad la adquirió desde muy pequeño, ya que trabajó en un circo, donde aprendió a darle entretenimiento a sus espectadores, costumbre que trasladó a los cuadriláteros una vez que decidió incursionar en el deporte de los guantes, donde con el tiempo se consagró como campeón mundial.
El “Rey payaso” fue fiel a su estilo único de boxeo, odiado por muchos pero también amado por miles, el mexicano es recordado por momentos icónicos durante sus presentaciones para subir al ring, donde, por ejemplo, una vez subió con un vestido de novia, que resultó ser el de su esposa.
Los mejores pasos de baile del “Maromero” Páez
El “Maromero” Páez tenía todo un arsenal letal entre su repertorio, que incluía pasos de baile con los que deslumbraba al público en su recorrido al encordado, aunque en ocasiones también los lucía sobre la lona, donde le sacaba brillo con movimientos que recordaban un poco a Michael Jackson.
Aunque los más espectaculares los realizaba durante sus peleas, donde esquivaba los embates de sus adversarios yendo de un lado a otro, regresando, haciendo pausas, e incluso se burlaba de ellos para provocarlos y hacer que bajaran la guardia, o cuando fingió un desmayo para saltar y sorprender con un derechazo.
“Maromero” Páez, pionero del entretenimiento en el boxeo
Antes de que en el boxeo actual se popularizaran las entradas al ring como todo un espectáculo, fue el “Maromero” Páez quien convirtió ese recorrido en una verdadera pasarela de entretenimiento, al desfilar con extraños peinados y cortes de cabello, sin olvidar sus disfraces.
Aunque no acostumbraba utilizar música, su ingenio lo llevó a realizar diversas temáticas como cuando decidió salir disfrazado como monja porque su rival decía que era el mismísimo “diablo” o cuando se puso el traje de varios superhéroes como Superman y Batman para derrotar a sus contrincantes.






























